El hipospadias consiste en una alteración del desarrollo del pene en que el meato de la uretra se abre en la cara ventral del pene, entre cualquier punto entre el glande y la zona perineal. Suele asociar curvatura del pene, el glande está hendido y el prepucio sólo existe en la cara dorsal. 

Hipospadias


En el adulto dificulta la cópula y en el niño ocasiona que deba orinar sentado como las niñas.  Se considera que crecer con una alteración peneana de este tipo puede afectar al correcto desarrollo psicológico y a la autoestima del niño.

¿Qué tipo de hipospadias tratamos?

Hace años solamente los casos más graves recibían tratamiento porque los resultados eran pobres. En la actualidad las técnicas nos permiten corregir las alteraciones anatómicas de los casos de hipospadias más leves, consiguiendo un resultado similar al de cualquier niño circuncidado.

Hipospadias



¿Cómo manejamos a nuestros pacientes?

Cuando hace ya mas de 15 años comenzamos a tratar estos pacientes, el manejo habitual era el mantenerles con un vendaje de gasa, sonda vesical conectada a una bolsa y en cama por periodos de 7-10 días. Normalmente los niños se operaban con 4-5 años de edad y eran sujetados a la cama para impedir que se tirasen de la sonda. Todo esto era el origen de una mala experiencia de la intervención tanto para el niño como para los padres.

Hipospadias


Nuestro esfuerzo por mejorar el confort postoperatorio de nuestros pacientes

Durante estos 15 años de especial dedicación al tratamiento de estos pacientes ha sido nuestro objetivo introducir las modificaciones necesarias en el manejo postoperatorio para hacer que la experiencia del paciente y la familia sea lo menos traumática posible. Hemos conseguido que estos niños sean operados sin ingreso hospitalario. La misma tarde tras la intervención están en casa, se mueven con normalidad, no necesitan estar en cama, orinan con normalidad sin llevar ningún tipo de sonda y no necesitan ningún cuidado ni cura especial en la zona quirúrgica.

Los padres sólo son advertidos de administrar un antibiótico y analgésico habitual vía oral.

Es el médico el que retira el apósito plástico a  la semana en la consulta, si es que  éste no se ha desprendido ya espontáneamente en casa unos días antes.

Las modificaciones que nos han permitido introducir estos cambios son:

1. Disminuir la edad de nuestros pacientes.

Ahora recomendamos la edad de 12 meses como la ideal. El impacto psicológico a estas edades se reduce considerablemente, el recuerdo del niño de su experiencia es menor y las curas, sondajes y otras manipulaciones resultan muchos más cómodos para los padres, el niño y el médico.

2. Sustituir las sondas vesicales por tutores uretrales.

Las sondas vesicales ocasionan molestias porque el globo vesical causa tracción y espasmos vesicales. Además, obligan a llevar conectada una bolsa de orina y a sujetar al niño para evitar tracciones. Los tubos uretrales cortos, de 2 cm que no llegan a la vejiga, permiten que el niño orine con normalidad, evita los molestos espasmos vesicales y el niño mantiene la independencia al poder caminar y desplazarse de forma normal.

Hipospadias

3. Vendaje de plástico trasparente en lugar de gasas.

Los vendajes de gasa son voluminosos e incómodos de llevar, se desplazan y se adhieren a las cicatrices resultando molestos de retirar.
Los plásticos adhesivos evitan más eficazmente la hemorragia y el edema postoperatorio, protegen eficazmente contra el roce, resultan mas sencillos de retirar y, al no ocupar volumen, permiten que el niño lleve su ropa y orine de forma habitual.

Hipospadias


Cirugía ambulatoria sin ingreso

El resultado final, gracias a todos estos innovadores cambios en el manejo del niño intervenido por hipospadias en nuestro centro, es que el niño puede llevar ropa normal, orinar de forma habitual, desplazarse andando normalmente y con mínimas molestias por roce. De esta manera, puede ser tratado de forma ambulatoria y marcharse a casa un par de horas tras la intervención. 

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