La incontinencia urinaria también puede afectar a los hombres y se manifiesta por una incapacidad de controlar la orina voluntariamente. Aunque puede ser debida a una mala función de la vejiga, habitualmente suele ser consecuencia de la cirugía del cáncer de próstata en un porcentaje que varia desde un 2% hasta incluso el 65%, según la severidad considerada. Esta variabilidad de incidencia de incontinencia tras la cirugía radical prostática se debe a que influyen muchos factores: experiencia del cirujano, las características (agresividad) de la enfermedad, edad del paciente, o la presencia de otras enfermedades favorecedoras como la diabetes.

La Prostatectomía Radical es una de las opciones quirúrgicas más utilizadas para el tratamiento del cáncer de próstata. Son miles de pacientes los que cada año se intervienen quirúrgicamente por este problema en  España y, aunque la técnica quirúrgica y la experiencia del cirujano ha mejorado mucho, todavía pueden quedar secuelas después de la intervención, tales como la incontinencia urinaria, que se produce al alterarse las estructuras musculares de la pelvis y del esfínter urinario, íntimamente adheridas a la próstata.

Los resultados del tratamiento quirúrgico, tanto de la hipertrofia de próstata como del cáncer de próstata son muy satisfactorios. Sin embargo, en un porcentaje variable puede existir lesión del mecanismo que regula la continencia, especialmente en la cirugía radical. No se debe olvidar que la propia próstata, con su musculatura lisa, contribuye al mecanismo esfinteriano que evita los escapes de orina en le varón en condiciones normales.

Después de la cirugía radical prostática o de la radioterapia, es frecuente la incontinencia urinaria que progresivamente se suele ir recuperando hasta llegar a una continencia normal o prácticamente normal. Sin embargo, este problema puede persistir con el paso de los meses, produciendo incomodidad al paciente, alterando su calidad de vida y limitando sus actividades laborales y sociales. Preocupan la sensación de mal olor corporal debido a la acumulación de orina, los cambios frecuentes de ropa o la necesidad de utilizar compresas o pañales para evitar mojar la ropa interior.

Oras causas de incontinencia urinaria, que pueden afectar tanto a los varones como a las mujeres, tienen su origen en complicaciones de la diabetes, enfermedades neurológicas como la enfermedad de Parkinson o la esclerosis múltiple, entre otros.

Síntomas

El síntoma mas importante es la perdida involuntaria de orina al realizar ejercicios físicos, toser, coger peso, reír o estornudar. En algunos casos la incontinencia es muy importante y se produce la perdida continua de orina por una ausencia total del control de la vejiga y el esfínter urinario.

La incontinencia urinaria también puede producirse en pacientes con la próstata agrandada por hiperplasia prostática en los que se produce un vaciado miccional incompleto y pueden asociarse síntomas de urgencia miccional como es la vejiga hiperactiva.

Diagnóstico

Realizar una correcta historia clínica con una exhaustiva la exploración física es imperativo. Existen pruebas más específicas que nos permiten cuantificar el problema de la incontinencia.

- Test del pañal (Pad/test)
. Consiste en medir la cantidad de orina que se escapa en el pañal o la compresa durante un tiempo determinado que habitualmente es durante una hora, aunque también se puede medir durante 24 h. El valor del peso obtenido nos ayuda a plantear qué tratamiento es el más conveniente en cada caso.

- Estudio Urodinámico. Es una prueba que se realiza de forma ambulatoria y nos permite estudiar cómo funciona el aparato urinario inferior.

- Cistoscopia. Se realiza para explorar la uretra, comprobar la función residual en el esfínter urinario después de la cirugía prostática, comprobar el estado de la vejiga y descartar otra patología en el tracto urinario inferior. 

Además de estas pruebas, se realizan análisis de orina y se aplican cuestionarios que nos informan del grado de impacto en la calidad de vida que provoca la incontinencia urinaria. Todo ello nos permite hacer una valoración lo más exacta posible de su problema y plantearle la mejor opción de tratamiento en su caso en concreto.

Tratamiento

Fisioterapia

Antes de la intervención quirúrgica, la fisioterapia del suelo pélvico mediante ejercicios programados ha demostrado que acorta el tiempo de recuperación de la continencia. Se trata de sesiones ambulatorias en las que se refuerza la musculatura que interviene en el control de la micción.

Después de la intervención quirúrgica, también en recomendable realizar esta rehabilitación y contribuye a lograr lo antes posible la continencia.

Sin embargo, no siempre es posible resolver esta secuela mediante el tratamiento conservador y la incontinencia persiste pasados incluso varios meses después de la intervención. En estos casos, es preciso una valoración especializada para cuantificar el problema, comprobar el estado residual del esfínter urinario y poder plantear qué tratamiento es el más indicado en cada paciente. Generalmente, la solución en estos casos requiere de una cirugía.

Por tanto, inicialmente los varones con incontinencia urinaria tras una cirugía deben ser tratados mediante rehabilitación del suelo pélvico y cambios en el comportamiento miccional, evitar el consumo de café, picantes, alcohol etc. Cuando estas medidas iniciales fracasan es cuando se plantea el tratamiento quirúrgico, que es distinto al de la mujer.

Tratamiento quirúrgico

Actualmente existen diversos tipos de tratamientos quirúrgicos para la corrección de la incontinencia urinaria en el varón.  Sin embargo, cada paciente presenta unas características anatómicas y funcionales distintas por lo que el tratamiento debe ser personalizado y consensuado en función del grado de incontinencia, de la anatomía de su suelo pélvico, de antecedentes de radioterapia, del estado funcional del  esfínter urinario y de las preferencias del paciente.

Cabestrillo masculino
En pacientes varones con incontinencia urinaria leve o moderada el uso de cintas colocadas debajo de la uretra es un procedimiento eficaz. Su colocación se realiza a través de una incisión en el periné debajo del escroto mediante anestesia regional. Este tipo de procedimiento tiene sus mejores resultados cuando la incontinencia es moderada y existe una función residual del esfínter externo uretral.

cabestrillo suburetral masculino


Sistema de almohadilla uretral
Se trata de un sistema de compresión que combina una cinta y un sistema expansible que es colocado en la uretra mediante una incisión en el periné por debajo del escroto. Tiene la ventaja de poder rellenar la almohadilla a través de un dispositivo localizado en el escroto para control de pequeñas fugas de orina en el futuro. 

Esfínter urinario  artificial
En la actualidad es el sistema de elección para el tratamiento de la incontinencia urinaria en el varón. El esfínter urinario artificial es un sistema que se ha colocado a miles de pacientes y ha demostrado una gran eficacia. Esta especialmente indicado en aquellos pacientes con una incontinencia urinaria severa en los que el esfínter externo uretral no es competente.

esfínter urinario artificial