Es un examen que mide el volumen de orina emitida durante a micción, la velocidad a la cual se elimina y el tiempo que se tarda en eliminarlo. Esta prueba es muy útil para determinar si existe obstrucción al flujo de salida de la orina y la severidad de la misma. Una micción demasiado lenta, con el chorro débil e interrumpida, sugiere la presencia de una obstrucción urinaria que debe ser tratada.

Para poderla realizar, usted debe tener ganas de orinar, por lo que previamente debe beber una cantidad de líquido suficiente para poder llevar a cabo la micción con normalidad. Esto es de suma importancia ya que el objetivo es reproducir cómo orina usted en condiciones normales. Por tanto, la prueba no es del todo válida si usted tiene la vejiga demasiado llena y ha tenido que aguantar durante mucho tiempo el deseo miccional. Tampoco será válida si orina una pequeña cantidad (volumen inferior a 150 cc).

Por todo ello, recomendamos que no orine durante dos horas antes del examen y que ingiera líquidos suficientes para tener ganas de orinar y poder realizar el examen. Cuando tenga ganas de orinar de forma habitual, hágaselo saber a la enfermera que le acompañará a realizar la prueba en condiciones habituales.

Durante la prueba usted estará solo y orinará en un orinal (o un inodoro especialmente adaptado), conectado con una máquina que tiene un dispositivo de medición que registra los parámetros que se desea conocer.

Flujómetro


Se le solicitará que comience a orinar después de que la máquina esté preparada. Cuando termine, la máquina elaborará un informe que recoge la gráfica de su micción y los parámetros que sintetizan sus características. Su médico le informará del significado de los resultados y le entregará su informe.

Flujometría