Se trata de una técnica de exploración radiológica que ofrece información detallada de diferentes zonas del cuerpo, al captar imágenes secuenciales obtenidas a modo de cortes axiales separados por milímetros. Las imágenes son procesadas por un ordenador vinculado al equipo de radiológica que puede hacer reconstrucciones tridimensionales permitiendo valorar tanto la localización y tamaño de las lesiones, como su relación con los órganos y estructuras vecinas. Puede requerir la administración de contraste por vía oral o intravenosa para ayudar a mejorar la visualización de la vía urinaria y otros órganos internos.  Es una prueba que se utiliza como estudio de extensión local o a distancia en pacientes con tumores urológicos cuando se quiere descartar que el tumor se ha extendido más allá del órgano evaluado (metástasis).

 

Tomografía Axial Computarizada