Consiste en extirpar completamente la vejiga, la próstata y las vesículas seminales junto a los ganglios linfáticos de la pelvis. En las mujeres, se extirpa el útero y parte de la pared vaginal anterior aunque, en casos seleccionados, se puede preservar la vagina lo que permite mantener la función sexual. En algunos hombres se pueden realizar técnicas de preservación de los nervios responsables de la erección con la finalidad de mantener la potencia sexual. Incluso es posible conservar la próstata en pacientes con características muy concretas.

Se lleva a cabo con finalidad curativa en tumores infiltrantes ya que en estos es muy difícil poder controlar la enfermedad sólo mediante Resección Transuretral. Es tanto más probable poder curar a un paciente cuanto menor es la profundidad de invasión, el tiempo de evolución y la extensión del tumor. 

En Corporación Urológica del Mediterráneo intentamos llevar a cabo, siempre que sea posible, procedimientos quirúrgicos mínimamente invasivos y, por ello, tratamos de realizar la cistectomía por vía laparoscópica ya que se acompaña de una recuperación postoperatoria más corta. 

Derivación urinaria

La vejiga es un órgano de almacenamiento que acumula la orina a baja presión hasta el momento de evacuarla. Por ello, tras extirpar la vejiga, en el mismo tiempo quirúrgico, es necesario realizar un procedimiento denominado derivación urinaria con la finalidad de crear una nueva forma de almacenar y eliminar la orina. En Corporación Urológica del Mediterráneo realizamos dos tipos de derivaciones:

Neovejiga ileal. En este procedimiento, parte del íleon (intestino delgado) se utiliza para configurar una nueva vejiga, de forma similar a la original, en la que se implantarán los dos uréteres, lo que permite que la orina se almacene en la nueva vejiga intestinal y la micción se realice a través de la uretra. Este procedimiento se aplica más en los hombres debido a su anatomía y longitud uretral. Suele proporcionar un buen control urinario durante el día, con una probabilidad del 20% de la incontinencia nocturna. En algunos casos, durante algún tiempo, es necesario llevar a cabo autosondajes periódicos para evitar que la orina se acumule en un volumen excesivo. 

Neovejiga Intestinal


Conducto ileal (Bricker). También empleamos un segmento de intestino delgado (íleon) donde se implantan los uréteres para que funcione como un conducto que vehiculiza la orina hacia la superficie de la piel donde es recogida y almacenada de forma continua en un reservorio o bolsa de urostomía que se vacía periódicamente a lo largo del día. 

Derivación Ileal


Para garantizar el máximo confort y calidad de vida, el seguimiento de estos pacientes requiere revisiones en una consulta de ostomías personalizada que llevan a cabo nuestras enfermeras con la máxima profesionalidad.

La decisión sobre el tipo de derivación depende de las características de tumor, de la anatomía y situación general del paciente así como de sus preferencias personales.